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El capítulo 1 de la carta a los Efesios, en los versículos 15 a 21, el apóstol Pablo deja ver sus sentimientos a la iglesia de Éfeso orando por ella. En el versículo 16 él dice: "(Yo) no he dejado de dar gracias por ustedes al recordarlos en mis oraciones." Me dio la impresión que este pasaje podrá ser una buena meditación para este Día Siete mientras oramos por la iglesia y las personas en China.
Primeramente, en el versículo 17 leemos "Pido que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre glorioso, les dé el Espíritu de sabiduría y de revelación para que lo conozcan mejor." Con una breve enseñanza en diversos tipos de iglesias (vea Día Dos), necesitamos que el Señor se revele a sí mismo a la iglesia y a la gente de China, como también a nosotros! Oremos ahora por cualquier creyente chino e iglesias de las que conozca, ore por aquellos parecidos a las iglesias rurales que vimos en el Día Uno quienes necesitan ver el amor de Dios en su desgracia. Oremos también por la gente joven de la cual nos comentan el Día Tres.
En segundo lugar, en el versículo 18 leemos: "Pido también que les sean iluminados los ojos del corazón para que sepan a qué esperanza él los ha llamado, cuál es la riqueza de su gloriosa herencia entre los santos,..." y quizás tenemos aquí dos oraciones diferentes. Pensemos en aquellos estudiantes que son tentados a suicidarse (Día Tres) o de nuestros compañeros de trabajo con sede en China (Día Seis) y oremos para que Dios les conceda tener una visión fresca de todo lo que el Padre por medio del Hijo ha preparado en la eternidad para aquellos que le buscan para alcanzarle. Como alguien dijo: "El trabajo es duro, pero la paga es por fuera de este mundo!"
C.S. Lewis escribió poderosamente sobre este asunto: "Si usted considera la historia, encontrará que los cristianos que más hicieron por este mundo presente fueron precisamente aquellos que pensaron más del siguiente mundo. Los apóstoles mismos, quienes estuvieron firmes y presentes en la conversión del Imperio Romano, los grandes hombres que construyeron la Edad Media, los evangélicos ingleses que abolieron la esclavitud, todos dejaron una huella en la tierra, precisamente porque sus vidas estaban ocupadas con servir al Dios del cielo. Creo que desde que muchos cristianos han dejado de pensar en el otro mundo la razón por la cual se han vuelto tan ineficaces en este mundo."
Por favor, oremos para que la revelación de la eternidad llegue como una ráfaga sobre la gente de China de una forma más profunda que hasta ahora, demoliendo las berreras del materialismo y del ateísmo.
En tercer lugar, en los versículos 19 a 21 leemos, "y cuan incomparable es la grandeza de su poder a favor de los que creemos. Ese poder es la fuerza grandiosa y eficaz que Dios ejerció en cristo cuando lo resucitó de entre los muertos y lo sentó a su derecha en las regiones celestiales, muy por encima de todo gobierno y autoridad, poder y dominio, y de cualquier otro nombre que se invoque, no solo en este mundo sino también en el venidero."
Sí que necesitamos mucho de la continua revelación que el Señor Jesús está por encima de todo, que El ejerce su poder en beneficio de su iglesia y para alcanzar a los perdidos, que hay un recurso más allá de toda la imaginación cuando oramos (al Padre Celestial en su nombre). Mucho de esto lo hemos visto en China durante los últimos 30 años. Oremos para que haya "más, más y mucho más, Señor". Para que haya muchas más como la hermana Chen, en el Día Cinco.
Leamos otra vez el pasaje de Efesios 1: 15-21 y oremos por China, por su gente y su iglesia, y por el trabajo de AM-CCSM a la luz de esta escritura poderosa.
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