UNA ORACIÓN PELIGROSA! | AM-CCSM

« AM-CCSM Noticias ▲ Previa: DIRECTOR DE OPERACIONES – Avance de noticias

UNA ORACIÓN PELIGROSA!

Por ‘L’, estudiante 2008-2009 en la Escuela Misionera de Antioquía. Noticia con fecha 18 Septiembre 2009.

Mientras que estuve en la Universidad si usted me hubiera preguntado dónde creería yo que estaría en cinco años, por ninguna razón le habría respondido que esperaría estar en China!

Dios tiene una forma graciosa de hacernos saber cuándo tiene El un llamado de nuestras vidas, y para mi, todo comenzó con una sencilla oración.

Hace aproximadamente cuatro años llegó cierta persona a nuestra iglesia, un misionero en África central. El tema central del mensaje que nos compartió era que Dios nos lleva a lugares increíbles y a hacer cosas que nunca imaginaríamos, si tan solo nos hacemos disponibles para El. Yo había justo terminado mis estudios universitarios y no tenía idea de lo que tenía por delante, así que le dije a Dios, "Haré lo que sea e iré a cualquier lado; ¡Tu solo tienes que hacérmelo saber!" ¡Yo no tenía idea de lo peligrosa que esa oración era!

De ese tiempo en adelante, me parecía estar escuchando diversas noticias sobre China en diferentes formas. En la TV, a través de amigos, hasta que una compañía médica que tuvo noticias mías me invitó a ir a China en un recorrido de estudio! En este momento, hablé con Ross y Christina Paterson quienes dirigen la Misión Antioquía- Ministerios de Apoyo a la Iglesia China, quienes sugirieron que me inscribiera en el programa de la Escuela Misionera, para evaluar el llamado a China y si Dios realmente me estaba enviando allá.

Dios me puso a esperar un tiempo y me enseño algunas lecciones invaluables y un par de años más tarde me encontraba viajando a China a unirme a este curso. En el proceso de diligencias para ir, debía conseguir mucho dinero efectivo y también una dosis alta de confianza en el hecho que Dios podía realmente usar una pequeña parte de mí.

El programa de la Escuela Misionera de Antioquía es un programa que dura un año e introduce a la gente al trabajo de campo en China, y sirve para evaluar el llamado y si realmente es donde Dios quiere que estemos. Durante los primeros tres meses, las mañanas inician con alabanza y adoración para luego proseguir con clases sobre la cultura china, y lo que significa ministrar a gente con una cosmovisión totalmente diferente. También aprendimos mucho acerca de estrechar nuestra propia relación con Dios y los aspectos esenciales que deben estar presentes en nosotros para poder escuchar de El y servirle en la forma que El espera.

Uno de los tópicos de enseñanza que realmente me ayudó fue hacer un estudio detallado de la Biblia para conocer de cerca lo que hay en el corazón de Dios para las naciones y la gran importancia de los misiones en otros países. Yo no tenía una idea muy clara de la centralidad de este tema en el contexto integral de la Escritura y el plan de salvación de Dios. Comencé a ver la gran necesidad y urgencia que la gente llegara allá y comunicara el Nombre de Jesús entre muchedumbres que nunca había oído nada acerca de El, ni tenían esperanza alguna de salvación. Si la Biblia afirma que Jesucristo no vendrá sino hasta que todas las naciones hayan escuchado acerca de su nombre, ¿sería posible que cada uno de nosotros tuviera un papel que jugar en acelerar su venida? Conocer todo esto me inspiró muchísimo y me ayudó a enfocar mis oraciones por esta nación y el rol que yo pueda tener aquí.

Durante las tardes todos nos encaminábamos a la universidad local para el estudio de la lengua. Ciertamente constituye un desafío; sin embargo entre más me relacionara con la gente de China en la localidad, mas me daba cuenta que si vamos a ser eficaces en servirles, debemos comunicarnos en sus términos, con su propia lengua.

Luego de los primeros tres meses, el estudio de lenguaje continúa, aunque las mañanas son libres, para darnos la posibilidad de servir en diversos proyectos que funcionan en la ciudad. Estos proyectos varían según el interés que pudieran tener los estudiantes: unos se vinculaban con las personas sin hogar, en los orfanatos, apoyando la escuela local o quizás usando la profesión en la cual tuvieran entrenamiento. Es una oportunidad para ser creativo y ver cómo Dios opera abriendo puertas.

Para mí, a lo largo del camino ha habido diversos desafíos, así como también excelentes puntos de crecimiento en mi caminar con Dios.

El estudio del lenguaje ha sido tenaz. No solo debemos aprender vocabulario y gramática, sino también los diversos tonos y caracteres de escritura. Es casi como aprender tres idiomas al mismo tiempo! De otra parte, al entender más de la lengua me anima poder desarrollarme en las situaciones del día a día, y comprender más y más lo que ocurre a mi alrededor. También ha sido una oportunidad grandiosa para hacer amigos y contactos por acá.

Otro reto para mi ha sido dejar atrás amigos y familia para empezar otra vez en un nuevo lugar y con nuevo grupo de gente. Al comienzo me sentí como si me hubieran movido el piso, considerando que muchos hábitos y mecanismos que tenía para ayudarme aguantar el estrés, no estaban presentes para poder apoyarme en ellos. Me tomó un poco de tiempo para acostumbrarme a la ausencia de esos elementos. Sin embargo, lo que realmente estoy aprendiendo es que hogar significa donde está Jesús y El conoce nuestro interior y exterior y sabe satisfacer nuestras necesidades, grandes y pequeñas. De hecho, El realmente representa todo lo que necesitamos y estoy aprendiendo diversas formas en las cuales le puedo dejar obrar a El en mi vida, no dejando que las cosas ni otras personas tomen el lugar que solo a El le corresponde.

No obstante los desafíos, los beneficios de descansar totalmente en Dios de nuevas maneras y así a conocerlo más a El y su carácter ha sido una experiencia sin igual. ASM ha sido una gran oportunidad de llegar a China en una forma segura y estructurada para buscar a Dios y afinar mi llamado para el futuro. No podría imaginarme llegando al terreno de misión sin tener un programa de este tipo. Yo diría que ha sido esencial para ayudarme con el choque cultural, a establecerme y a caminar con Dios. Yo lo recomiendo especialmente.

Entonces, ¿es la Escuela ASM para usted? Siempre creí que ser llamado a una nación extranjera hubiera requerido de avisos luminosos de neón de parte de Dios para saber con total seguridad que este corresponde con su plan. Sin embargo, no es esta la forma como ocurre con mucha gente. Si Ud. cree que Dios le está llamando a China, ¿porqué no venir y hacer el curso para evaluar y conocer si corresponde con su llamado de largo plazo?

Las inscripciones para el período escolar ASM 2010 a 2011 están siendo recibidas. Los estudiantes tienen la opción de un entrenamiento de seis meses o de un año completo. Venga y averigüe lo que Dios está haciendo en China hoy y cómo usted puede estar involucrado alcanzando el propósito del Señor para su vida. Póngase en contacto con su oficina local de AM-CCSM para más información.

Comments

No one has commented on this page yet... be the first!

Comments posted here are of the view of participants and do not necessarily reflect ours.

Post your comment

RSS feed for comments on this page | RSS feed for all comments


« AM-CCSM Noticias ▲ Previa: DIRECTOR DE OPERACIONES – Avance de noticias