A veces la gente piensa que todos y cada uno de los creyentes en China están llenos de ánimo por Dios. Sin embargo esto no es cierto. Muchos creyentes aquí experimentan batallas similares a las que enfrentamos en nuestros países.
Mientras lee este artículo, el año escolar de nuestra Escuela Misionera de Antioquía (AMS) empezó su camino. Luego de un año sin clases hemos mejorado el programa y este año tenemos estudiantes tanto en los cursos semestrales como del año completo.
China ha luchado por limpiar su más grande derrame de petróleo: unas 1500 toneladas de crudo fueron derramadas en el Mar Amarillo cuando dos oleoductos de propiedad de la Corporación Nacional de Petróleo de China (estatal) hicieron explosión el 16 de julio en el terminal de Xingang.
El mes pasado un equipo de personas de todo el mundo se unieron con algunos de nuestros compañeros de trabajo en China para bendecir a tres diferentes grupos de niños en la zona central de China.
Cuando 750 antiguos musulmanes fuero preguntados la razón por la cual llegaron a Jesucristo, la mayoría contestó que habían observado un estilo de vida de un verdadero cristiano.
El esposo de Tian Jinzhen dejó el hogar en 2002 para trabajar como minero en otra zona de China. Tanto su hijo como hija viven en lejos de casa para asistir a su colegio y universidad, respectivamente.
"Miren los lirios del campo, cómo crecen," dijo Jesús en Mateo 6:28. Permítanme este mes compartir con ustedes un Día Siete botánico, aunque sobre girasoles y no sobre lirios.
Por favor continuemos llevando en oración al equipo de misericordia de corto plazo que hoy visita China. El equipo sirve con nuestros compañeros de trabajo con sede en esa nación en tres proyectos diferentes: están celebrando un campo de verano en una escuela local, organizan juegos y trabajos manuales para otro grupo más grande de niños de zonas rurales y trabajan también en un orfanato.
En la ciudad de Chongqing al oeste de china habitan más de 30 millones de personas.
"Muchas de nuestras necesidades reales...no están siendo satisfechas en las iglesias oficiales," dijo Jacob Sun, un hombre de 38 años de edad quien ahora se congrega en una iglesia casera.